- China - Argentina - Chile - Bolivia - Brasil - México:06 de Mayo de 2026
La presencia china en el litio latinoamericano y los costos para los territorios

Chile concentra el 33 % de las reservas mundiales de litio, ubicadas principalmente en el Salar de Atacama. Un nuevo informe del Colectivo sobre Financiamiento e Inversiones Chinas, Derechos Humanos y Ambiente (CICDHA) revela cómo este recurso estratégico está siendo absorbido por la cadena global de baterías del gigante asiático: el 72 % de las exportaciones chilenas de litio tienen como destino China, y la empresa Tianqi Lithium ya controla el 22 % de SQM, la principal operadora del salar de Atacama.
El documento, elaborado por Latinoamérica Sustentable (LAS), Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN, Argentina), Centro de Documentación e Información Bolivia (CEDIB, Bolivia), BRICS Policy Center (BPC, Brasil), el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA, Chile), y Cohesión Comunitaria e Innovación Social (CCIS, México), aborda: la importancia del litio y los impactos ambientales de su extracción; la relación entre América Latina y China en torno a este mineral; las políticas chinas y la presencia de sus empresas en la región; los principales proyectos y riesgos socioambientales en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y México; y los desafíos ambientales, sociales y de gobernanza que plantea esa presencia.
En el caso de Chile, el costo socioambiental es documentado. Estudios recientes confirman que el Salar de Atacama se hunde entre 1 y 2 centímetros por año como consecuencia del desequilibrio entre el agua extraída y la capacidad de recarga del acuífero. Por cada tonelada de litio producida se evaporan entre 1.400 y 2.000 metros cúbicos de agua en uno de los desiertos más áridos del mundo. Ya, en 2024, la Superintendencia del Medio Ambiente en Chile, ordenó medidas urgentes contra SQM por la muerte de ejemplares de Golondrina de Mar de Collar, en las piscinas industriales del Salar del Carmen, sumando un nuevo episodio a un historial de infracciones que data al menos de 2016.
Frente a estos hechos, las comunidades indígenas Lickanantay denuncian que ni la Estrategia Nacional del Litio del gobierno de Boric ni el acuerdo entre CODELCO y SQM, que extiende la extracción hasta 2060, contaron con procesos de consulta efectivos. Los intentos de empresas chinas como BYD por obtener contratos de explotación también fueron cuestionados judicialmente por ausencia de consulta previa, llegando incluso a una anulación por parte de la Corte Suprema.
Un patrón regional: Gobernanza débil y transición desigual
El modelo se replica en toda la región. Ganfeng, Zijin, CATL y BYD avanzan sobre humedales altoandinos, sitios Ramsar y territorios indígenas bajo marcos legales que priorizan la atracción de inversión. En Argentina, la Corte Suprema de Catamarca suspendió autorizaciones en el salar del Hombre Muerto tras denuncias por pérdida de caudales. En Bolivia, estudios identificaron concentraciones de arsénico hasta cinco veces superiores a las naturales en estanques del Salar de Uyuni.
Bajo los antecedentes conocidos, en ningún país se evalúan los impactos acumulativos entre proyectos que comparten una misma cuenca. Así, China, que controla el 65 % del litio refinado mundial y fabrica el 80 % de las baterías para vehículos eléctricos, se consolida en la cima de la cadena de valor mientras la región permanece atrapada como proveedora de materia prima.
En este escenario, el análisis transversal del informe identifica patrones comunes: tendencia a la integración vertical de la cadena del litio por parte de los actores chinos, escasa adhesión a estándares ambientales y sociales internacionales, opacidad contractual con los Estados anfitrión, y un Consentimiento Libre, Previo e Informado (CLPI) ausente o deficiente.
De acuerdo al informe, las directrices voluntarias que China ha adoptado para sus empresas en el exterior presentan vacíos significativos y su implementación es débil, advirtiendo además que la transición energética del país asiático no busca que la región avance en la cadena de valor, ya que su interés es asegurar materias primas a bajo costo.
En esta línea de ideas, mientras el mundo avanza hacia autos eléctricos y baterías limpias, los salares latinoamericanos se hunden, el agua escasea y las comunidades que habitan estos territorios por siglos enfrentan conflictos socioambientales.
El documento del CICDHA, del cual hace parte el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), expone la transición que se construye sobre la destrucción de los ecosistemas y los derechos de quienes los defienden. Lee el informe “La presencia de China en el sector del litio en América Latina y el Caribe”,
AQUÍ (PDF del informe).
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