- Finlandia - Estados Unidos:23 de Octubre de 2026
Google taló bosques para centros de datos de IA y los lobos llegan a los poblados en Finlandia

Google atraviesa una fuerte polémica en Finlandia después de que la tala de extensas zonas boscosas para la construcción de centros de datos de inteligencia artificial alterara el hábitat de fauna silvestre y provocara la llegada de lobos a poblados cercanos. La empresa fue obligada por la autoridad finlandesa a suspender trabajos preparatorios en dos sitios, mientras continúa la revisión de los impactos ambientales.
Por
Diego Bastarrica - digitaltrends.com
Imagen: Una vista aérea del emplazamiento donde estaba previsto construir el centro de datos de Google en Muhos. Foto: Alessandro Rampazzo/AFP/Getty Images
Los proyectos se ubican en Muhos y en Otanmäki, en la zona de Kajaani, al centro de Finlandia. Según reportes citados por medios internacionales, las labores de despeje habrían afectado alrededor de 1.300 acres —aproximadamente 530 hectáreas— entre ambas localidades. En Muhos, se estima que fueron talados cerca de 250.000 árboles, mientras que en Otanmäki la cifra rondaría los 150.000.
La Autoridad de Licencias y Supervisión de Finlandia (LVV) ordenó a la subsidiaria Tuike Finland detener toda labor preparatoria de relevancia ambiental hasta que se completen las evaluaciones de impacto requeridas. Entre las intervenciones cuestionadas figuran la remoción de árboles y de la capa superficial del suelo, la construcción de caminos y zonas de almacenamiento, y modificaciones en canales de drenaje.

En la localidad de Muhos, al norte de Finlandia, ya se ha talado el bosque en los terrenos adquiridos por Google; ahora, las excavadoras están despejando el terreno y los camiones, con su estruendo, van y vienen hacia la zona de construcción situada junto a las principales líneas eléctricas. Foto: Alessandro Rampazzo/AFP/Getty Images
Las consecuencias ya son visibles para los residentes. Tras la eliminación del bosque, varios animales habrían abandonado la zona, y algunos vecinos aseguran que lobos comenzaron a acercarse a las aldeas. Anni Ranta, habitante de Otanmäki, relató que la presencia de estos animales se debe a que la fauna se desplazó desde el bosque talado, un hecho que ha generado preocupación por la seguridad de las familias.
El caso ha despertado además críticas de organizaciones ambientales. Un representante de la Asociación Finlandesa para la Conservación de la Naturaleza calificó como inédita y evidente la infracción de la política ambiental por parte de Google. Los relatos locales también mencionan ruido derivado de la construcción, cursos de agua que habrían cambiado de color y el desplazamiento de aves poco comunes.

La zona talada por Google mide 3 km de largo y 2 km de ancho, tiene una superficie total de 330 hectáreas y se encuentra a 400 metros del río Oulujoki. Foto: Jarno Artika/The Guardian
Ante las acusaciones, el responsable de Google en Finlandia se disculpó por las talas no autorizadas cerca de Muhos, donde unas 816 acres de bosque quedaron convertidas en terreno desnudo. La compañía afirmó que cumplirá con las solicitudes de la LVV y que mantendrá un diálogo abierto con las autoridades y organizaciones locales.
El episodio ocurre en un contexto de expansión acelerada de la infraestructura necesaria para entrenar y operar modelos de IA. Los centros de datos demandan grandes superficies, energía y sistemas de refrigeración, lo que ha intensificado los conflictos entre el crecimiento tecnológico y la protección de ecosistemas en distintos países.
Para Google, el incidente representa un revés reputacional y regulatorio en un país que ha sido atractivo para sus inversiones debido a su clima frío y su red eléctrica. La empresa deberá ahora demostrar que puede avanzar con sus proyectos cumpliendo las evaluaciones ambientales y reparando, en la medida de lo posible, el daño causado a los bosques y a las comunidades cercanas.
Fuente: digitaltrends.com
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Google arrasa 300 hectáreas de bosque en Finlandia para alimentar su IA
Texto y foto:
The Daily Journal (23/10/2026)

Las promesas de sostenibilidad de las grandes corporaciones tecnológicas han vuelto a chocar de frente con la realidad. Google se encuentra en el centro de un polémico escándalo ambiental en Finlandia, tras haber arrasado cerca de 300 hectáreas de bosque —el equivalente a unos 420 campos de fútbol— para construir un gigantesco centro de datos centrado en inteligencia artificial, antes de que las autoridades completaran la evaluación de impacto ambiental obligatoria.
El proyecto, llevado a cabo a través de la filial local Tuike Finland Oy y respaldado por una inversión de 1,300 millones de euros, ha encendido las alarmas de los reguladores e indignado a organizaciones ecologistas.
La ambición por la IA por encima de la ley ambiental
Mientras las gigantes tecnológicas presumen discursos sobre emisiones neutras de carbono y energía limpia, la carrera desmedida por dominar la infraestructura de la IA está dejando cicatrices imborrables en el ecosistema mundial.
- Tala sin aprobación previa: La Agencia de Permisos y Supervisión de Finlandia (LVV) exigió explicaciones a Google tras constatar que la masiva deforestación se ejecutó sin esperar el visto bueno del informe ambiental.
- Destrucción de zonas protegidas: Pese a que Google asegura haber respetado la legislación local y haber evaluado el terreno antes de meter la maquinaria, la Asociación Finlandesa para la Conservación de la Naturaleza demostró con imágenes satelitales que la empresa niveló áreas que debían ser protegidas.
- Petición de paralización: Grupos ecologistas han solicitado formalmente la suspensión inmediata de las obras para frenar el daño irreparable a la fauna local.
El costo oculto del algoritmo
Este incidente saca a la luz el lado más oscuro del boom tecnológico: la construcción de servidores para entrenar e interrogar a la IA no solo exige cantidades astronómicas de energía eléctrica y agua para refrigeración, sino que ahora devora hectáreas de recursos naturales a un ritmo acelerado.
Para la comunidad internacional y los ciudadanos finlandeses, las acciones de Google demuestran una preocupante paradoja: mientras la empresa promueve una imagen pública de compromiso con el medio ambiente, en la práctica parece dispuesta a saltarse los tiempos regulatorios e ignorar el daño ecológico con tal de mantener su hegemonía comercial.
Ver también: ‘Pure arrogance’: anger in Finland as Google illegally fells 250,000 trees for datacentreFuente:
https://es.digitaltrends.com/tendencias/google-talo-bosques-para-centros-de-datos-de-ia-y-los-lobos-se-apoderaron-de-las-ciudades/243
